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Puebla, Mexico
Reunimos más de 30 historias escritas en la última acción artística comunitaria de Memoria de Puebla en el interior del Mercado de San Baltazar Campeche en Puebla, México. Durante el mes de diciembre estaremos publicando las nuevas memorias, hay unas simplemente deliciosas! Los Mercados Poblanos presentes en la Memoria de Puebla. Si quieres compartir algún recuerdo por la ciudad de Puebla te invitamos a hacerlo al correo memoriadepuebla@gmail.com Dulce Jurado y María Eugenia Jiménez Melo autoras del proyecto

jueves, 5 de enero de 2012

Este mercado de San Baltazar Campeche empezó...


Este mercado de San Baltazar Campeche empezó como todos, con sus planchitas cada uno.   Hay algunos puestos como  Cocina Rosita que está muy bonita, yo no tengo mucho tiempo aquí, pero me gusta mucho como nos llevamos con los compañeros. 
Tienen tradiciones como el día del mercado  el 9 o 12 de octubre. 
Disculpe, no tenemos  mucho tiempo aquí trabajando, no tenemos anécdotas.  Gracias.

A la persona que quiero mucho...

A la persona que quiero mucho y la he apoyado mucho en todo, en la enfermedad de su mamacita; y cuando yo necesité su apoyo no me lo dio. Me mandó solo a visitar  a los míos y me siento triste porque es mi pareja y porque yo nunca lo abandoné

Tengo como 30 años de trabajar acá...

Tengo como 30 años de trabajar acá,  cada rato nos quieren quitar.   Yo les pediría que nos dejaran, porque venimos a buscar el pan de cada día.
Vendo yerbas, ajitos, voy a comparlos al mercado Hidalgo. 
El mercado de San Baltazar está limpio y nos tratan bien pero el señor del puesto nos trata mal.  Una vez  me tocó que una de las señoras que viene a comprar  se llevara mi dinero, yo la ví, sentí que me sacó el dinero de la bolsa,  se fue y nunca ha vuelto.

Teresa Calixta
76 años.

Sucedió un día lunes de 1998, 20 de enero...


Sucedió un día lunes de 1998, 20 de enero.  Veníamos  mi sobrino, mi hermano y yo vendiendo disco toda la calle Cué Merlo tienda por tienda, hasta llegar al mercado de San Baltazar Campeche, empezamos a recorrer el mercado puesto por puesto, uno que otro nos compraba viéndonos extrañado. 
Entonces me puse a pensar: ¿por qué no poner un  puesto?  Y lo hicimos,  por supuesto pedimos permiso y nos lo dieron,  entonces los comerciantes se asombraron al vernos vendiendo las primeras semanas y dijeron: ¡éstos no tardan en irse!   Lo pensaban porque los que se ponían  antes no duraban  mas de tres o cinco días y el asombro de los comerciantes y clientela fue vernos a diario sin faltar hasta la fecha por amor al trabajo y a ser constantes.

Posdata: por el bien de todos los mexicanos y el trabajo

Puebla, Puebla

San Baltazar Campeche

Juan Manuel Maravilla Gutiérrez


Cuando era una niña como de 11 años...


Cuando era una niña como de 11 años venía a la feria de reyes con mi hermano y mi abuelita, veníamos por  las tortillas y era el pretexto perfecto para sacar una vuelta en la rueda de la fortuna o en los caballitos.  
Como llegábamos a la hora de la comida hacía mucho calor, y cuando parábamos en los puestos de pulque empezábamos mi hermanito de 9 años y yo a decir:  
“¡qué calor hace!”, “tengo mucha sed, ¿compramos pulquito?” 
Y la abuela nos consentía y nos compraba una jícara de aguamiel a cada uno.  Después nos íbamos mareados y contentos.   Y al otro día hacíamos lo mismo con el pretexto de ir por las tortillas.  Durante una semana que duraba la feria hacíamos lo mismo.  Mi madre se quejaba y se preocupaba porque sus niños se volvieran borrachines.

Dulce Jurado

El mercado de San Baltazar Campeche aparte de ser un lugar ...


El mercado de San Baltazar Campeche aparte de ser un lugar donde trabajamos es un lugar donde pasamos todo el día, nuestra casa es solo para dormir. 
El lugar de trabajo nos ha servido en diversas ocasiones para celebrar algo o festejar algún cumpleaños.


Yo recuerdo del mercado de San Baltazar Campeche...

Yo recuerdo del mercado de San Baltazar Campeche  una de las primeras ocasiones en que llegué a ver parejas de personas mayores con un sentido del humor de los mas agradable y con años de casados y tan enamoradas como lo han de haber sido de jóvenes.
Recuerdo en especial a una pareja con la que empezé a bromear sin pensar en la contestación a mi broma.  Yo vendo lentes de aumento y uso la cabeza rasurada, así que  el señor  me contestó:
 -“ si estos me quedan perfectamente, que hasta puedo verte el cabello que no tienes!”
Yo soltando las carcajadas y el abrazando y besando a su esposa me dijo:
-“disfruta la vida junto a las personas que quieres”.

Ahora disfruto a mi familia cada vez mas y por eso mismo regreso cada semana esperando aprender mas de esta linda gente.

Gracias

Gustavo Ricardo Hernánadez