En un edificio de la 7 oriente aprendí a escribir.
Todos los sábados durante cuatro años asistí a un taller literario, donde exponía frente a los demás integrantes del grupo mis textos.
Muchos años después, presenté mi primer libro de cuentos, fruto de aquellas sesiones sabatinas, en otro edificio de la misma calle.
Anónimo.